Hola soy Sandra, voluntaria y socia de El Refugio y no falto los sábados para ayudar en las tareas de limpieza. Soy partidaria de la adopción y más si se trata de un adulto avanzado; siempre he dicho que los ancianos tiene derecho a una jubilación digna ¡y qué mejor que adoptar un perro mayor! Vivo por los animales, me encantan los animales, los defiendo como si fueran mis niños...
Tengo adoptada una perrita de entre 9 y 11 años que se llama Cuca. Está mal de los dientes y de los oídos, es una perra muy tranquila y muy muy buena, pero desde que llego a casa, esta súper-mimada: lo tiene todo, ¡vive mejor que algunas personas y todo! Desde que está en casa está más activa y no parece una perra mayor, todo lo contrario.
No se despega de mí, y le encanta pasear y que le den mimos, muchos mimos; es un perrita desconfiada con todo lo que le rodea, es muy asustadiza pero conmigo es todo lo contrario.
Le encanta que le digan cositas bonitas, pierde el culete por oirlas.
Es feliz, y como me dijo una amiga, a Cuca le toco la lotería.
En el pasado sufrió mucho, llegó al Refugio y vivió feliz pero, cuando llegué yo, no tardé ni un mes en adoptarla, no lo pense dos veces... Ella tenía que ser mi protegida, tenía que ser la que compartiría mi vida, mi casa, mi cama, mi sofá, ¡todo! porque se lo merece, porque tenía que saber qué es tener una segunda oportunidad. Aunque no acepte a algunos miembros de mi familia, ella no saldrá por la puerta, ella es la niña de mi ojos, la mimada de la casa, se le quiere con locura, y todo lo que necesite lo tendra...
Espero que mucha gente piense en su mascota y diga no al abandono. Mirad sus ojos... ¡te lo dicen todo!
No me arrepiento de tenerla y pobre de alguien que me toque a mi perra que saco antes los dientes que ella =).
Si las mascotas hablaran, más de uno callaría.
Sandra, Vallirana, 18 años. |