Buscando un momentito en el trabajo os voy a contar la historia de Kenia… Kenia entró en mi vida en el momento más indicado, ya que andaba muy tristona por una situación familiar, y mi novio decidió darme esta gran alegría.
Estaba en el refugio; abandonaron a su madre, una mastina, por quedarse preñada y Kenia fue la más pequeña de la camada... y miradla ahora, es toda una belleza, pero tanto por fuera como por dentro, ya que su amor y lealtad es incondicional, nos quiere mucho y respeta, encantadora de niños y gran niñera… ¡perfecta!
Qué decir de mi gran salvadora. Me sacó de mi tristeza, de eso ya han pasado casi seis cortos años y como el primer día.
Es el alma de mi casa, es maravillosa y es lo mejor que nadie ha hecho por mí, traerla a mi lado…
También tengo que contar que todo no ha sido un camino de rosas, ya que sus trastadas han sido muy muy numerosas, pero bueno, compensa enormemente tenerla en casa.
Es una de las cosas más bonitas que me han pasado y es hoy en día con la que más me rió, ya que esta un poco "locata".
Desde mi humilde opinión, animo a recogerlos, te lo agradecerán toda la vida y qué decir, ¡mi gordi es la mejor!
Nuria, Madrid, 28 años.
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